Entrevista a Top Kabana en Marilians Records

Habrá artistas para quienes la cuarentena haya sido un auténtico infierno compositivo. Cero inspiración durante los días de encierro. Para otros ha supuesto tal fuente de creatividad que de este periodo saldrán sus futuros trabajos. En este segundo grupo se encuentra Top Kabana. La pasada semana tuvimos la oportunidad de conocerle y compartir un rato de charla con él en Mirilians Records (C/ del Noviciado, 9. Local 7). Profundizamos en sus raíces, en su estilo, en la particularidad de un proyecto sin tapujos con el que no duda en experimentar y sobre el futuro LP que publicará en 2021.

Vienes de un proyecto que comenzó en 2017 donde erais tres componentes. Os dividís, quedando dos en 2018. Ahora Top Kabana eres solo tú. ¿Cuéntame qué ha pasado y como Top Kabana llegas a ser solo tú?

En 2017, por una serie de cosas, me quedo en Madrid un verano y me da por empezar a crear música. Soy una persona que siempre ha estado muy metido en todo lo que es la música, teniendo muchas referencias, y me atreví a componer. Empecé con una banda, el germen de Top Kabana, que se llamaba Yoss Bones. 

En proceso en sí comenzó en 2018, cuando entran dos personas al grupo, damos un concierto y ellos deciden irse después. Acaba el proyecto, pero yo quiero continuar. Para cambiar esa etapa, decidí llamarme Top Kabana porque se iba a ser un proyecto personal. Podemos decir que Top Kabana es el resultado de un proceso por el que mucha gente ha pasado, pero yo me mantuve siempre presente. 

¿Por qué escoges como nombre artístico Top Kabana?

Hay una historia, que no suelo contar, yo estaba en la playa de Copacabana, en Brasil, atravesando un periodo muy bonito de mi vida en el que decidí desconectar. Estuve bastante tiempo inmerso en esa cultura. Un día tuve una inspiración increíble, me llegó el nombre a la cabeza y lo asocié como que estaba en la plenitud, había llegado al top. Decidí que, a partir de ese momento, el proyecto artístico inspirado en esa presencia y lugar, se iba a llamar Top Kabana, tras probar varios juegos de palabras. 

Entrevista a Top Kabana
Foto Tropomusic

No solo has vivido en España, has estado fuera un tiempo. ¿Por dónde te has movido?

He tenido la posibilidad de vivir en Estados Unidos, cuando era estudiante de bachillerato, durante dos años en Cincinnati (Ohio), viviendo la vida real neck. También, he viajado mucho solo, soy una persona independiente en ese aspecto. Nada más llegar de Estados Unidos, me fui a vivir un mes a Finlandia. Pero la mayoría del tiempo he vivido en España. 

La oportunidad de vivir en Estados Unidos me ha dado la facilidad de poder hablar inglés y eso lo utilizo en mi carrera. Lo veo como una posibilidad y una facilidad si puedes hacerlo y suena bien. 

¿Cómo te ha influenciado vivir en Estados Unidos o la estancia en Finlandia en tu sonido? ¿Te has movido por el ambiente musical de allí?

Nunca he vivido atado a un género musical, si es cierto que me he volcado más con unos o con otros, porque al final te gusta más un tipo de música u otra. El hecho de haber tenido la posibilidad de convivir en estos sitios he podido tratar con auténticos, por ejemplo, cracks del blues en Estados Unidos o del flamenco aquí en España. 

Siempre me he ido moviendo, intentando meterme en las cosas que considerado que tienen sustancia. Por ejemplo, cuando viajo a Andalucía me encanta meterme en un tablao flamenco, ser el único madrileño de allí, impregnarme de la cultura y de la potencia del duende que tiene esa música. Vivir fuera me ha dado un punto de vista diferente, para no tener miedo de enfrentarme a nuevas expresiones artísticas musicales. 

Top Kabana en Marilians Records
Foto Tropomusic

De hecho, el proyecto ha cambiado. En 2017 hacéis un tipo de música completamente diferente y si escuchas la evolución, ahora tiráis más hacia la música funky o disco, música de los 70 u 80. ¿Cómo se produce el giro?

No es un giro, aunque la mayoría de la gente lo interprete como un giro. Esa es la particularidad y la definición perfecta de Top Kabana. Algo que no se puede comprender. Siempre digo que es música del futuro porque no se entiende ahora mismo, no es lo común que un artista toque muchos palos. 

Cuando compuse The Sonic Balance, el EP más Funky que he podido sacar, era una época en la que estaba leyendo Studio 54, centrado en la Nueva York de los años 70; también, escuchaba a La Casa Azul, uno de mis artistas españoles favoritos, y a Daft Punk. Eso se te acaba metiendo en la cabeza. Soy una persona que ha escuchado mucho a Jamiroquai, tengo muchas referencias, al final ese sonido te acaba influenciando y haciendo algo parecido. Tampoco quiero decir con esto que esté copiando a nadie, es evidente que no lo estoy haciendo. 

A veces, una terapia que llevo a cabo cuando estoy componiendo es ponerme música que no me gusta para cabrearme y poder decir algo. Si estás escuchando todo el día la misma música, al final vas a copiarles inconscientemente. Estaba escuchando estos artistas mencionados, tocando y trasteando con mis instrumentos, pero de repente paseaba por la calle, veía un local, entraba, escuchaba una melodía que me entraba en la cabeza y me inspiraba. O entraba en una discoteca donde ponían Reggaetón que no me gusta, ni me gusta el ritmo, lo que me iba reconduciendo. Toda esta situación derivó en ese EP. 

Ahora estoy trabajando en el álbum el EP On Top que básicamente es eso, toda la presión llegando. Estaba encerrado en mi habitación pensando y escuchando música, pero es un cabreo y un grito de libertad. Estaba hastiado de todo mi entorno. 

Comentas que te pones a probar con los instrumentos. Eres compositor, instrumentista y vocalista. A ti te cae todo el peso del proyecto. ¿Cómo llevas la presión, suene bien o mal, y lidiar con ello?

Fue una decisión muy arriesgada, pero me veía capaz de ello. De pequeño fui al conservatorio a clases de guitarra. No me gustaba, lo que quería es tocar la guitarra eléctrica, canciones de AC DC o Nirvana. Cuando nos ponían a tocar La Cucaracha me tocaba las narices y lo acabé dejando. Con el paso de los años hasta 2017 no había tocado ningún instrumento. Sí escuchaba mucha música y tenía mis artistas, referencias, investigo musicalmente y siempre he practicado el ritmo. Tenía la posibilidad de tocar la batería y probé a montar mi proyecto musical tocando este instrumento. 

Encontramos a una persona que tocaba la batería muy bien, lo que me permitió volver a tocar la guitarra. Una de las personas que formaba parte del proyecto me animó a cantar, le gustaba mucho mi timbre de voz y lo hice por mi cuenta. Con el teclado me pasó igual. 

Tenía un objetivo claro, quería hacer música a toda costa. Entonces, nadie apostaba por mi proyecto, le eché narices y aquí estamos. 

Cuando decides tirar hacia delante y convertirte en Top Kabana, viene el primer EP The Sonic Balance. Con un tema instrumental y dos temas a los que pones voz. La combinación de instrumental y letra, ¿qué base decides acompañar de una historia o no?

En ese EP aposté por el ritmo. Cuando lo estaba creando pensaba “este EP tiene que sonar en una discoteca disco a toda leche”. Pensaba que la gente había dejado de bailar. Con todos mis respetos, ahora solo van a la discoteca a mover el culo. No es como en los 70, 80 o 90 cuando la gente practicaba baile o hacía coreografías para sorprender a los demás. La música de baile es para disfrutarla. Hoy en día tiene poca cabida. La Casa Azul hace música de baile y ha tardado casi una década en que la gente lo entienda. 

¿Por qué dos con voz y una instrumental? Me salió que una de las canciones tenía que ser así. Es una intro, una prueba, sideral, un ritmo constante que me hace sentir bien. Cuando sale una canción instrumental no es porque lo haya premeditado. Suele ser porque me gusta demasiado el ritmo como para desaprovecharlo con una voz. 

Top Kabana entrevista
Foto Tropomusic

¿Te resulta tan puro que prefieres dejarlo así?

Sí, justo. Creo que a lo mejor si le metes una letra lo estás como contaminando. 

Para componer ¿qué te inspiras?

Es muy visual, tengo las cosas estructuradas visualmente. Aunque parezca una paradoja tiene sentido. Cuando estoy componiendo lo primero que tengo en la cabeza es un ritmo. Si estoy con un teclado no me viene a la cabeza un sonido, me viene un riff que sube y baja con el que visualizo una pirámide. Hasta que no construyo lo que busco de forma piramidal no lo termino de concretar. 

A nivel sonoro, me centro en descubrir. Tengo lleno el móvil de miles de riffs que me invento. Creo y voy sacando. Puedo tirarme un día entero escuchando notas de voz y adaptándolas a una canción. Me apoyo mucho en el sintetizador, es un instrumento con el que creo que me manejo bien.

¿Y para las letras? ¿Te inspiras en historias que te han pasado a ti? ¿En la literatura, el cine…? ¿Qué te motiva? Al final la cultura se retroalimento.

Suelo inventarme escenarios a raíz de un suceso cercano. La primera canción que saqué, «Dancing with The Moon’s Blood», la escribí en el estudio de Rodrigo de Turbomike. Es una historia completamente opuesta a lo que sucedió en realidad, algo que solo sabemos nosotros. 

Últimamente, hablo de experiencias personales. Por ejemplo, con “Rad”, radical en inglés, una palabra muy fuerte. Habla de cómo me sentía en ese momento. Estoy tendiendo a decir las cosas tal cual soy. Siempre estoy probando, no sé cómo funcionaré en una semana, pero hasta ahora ha sido de esta manera. 

En 2020, sacaste en abril, en pleno confinamiento, “Soul&Lips”. Este tema me ha llamado la atención porque es muy veraniego, invita a estar disfrutando del momento. Sin embargo, la historia no tiene nada que ver con eso, es tristísima. Hay una tendencia a contar historias tristes o, incluso, reivindicativas con música que te anima. 

Sí, la razón principal por la cual hablo de un tema triste es muy buen detalle lo que comentas, porque estaba feliz haciendo música, era como la música iba a sonar si no hubiera habido una cuarentena. La historia es inventada, pero se complementa con un suceso que es real. Surgió, empecé a componerla, las vibras positivas de un nuevo tema. A la hora de escribir, cuando llevas recluido casi treinta días y te das cuenta de que el horizonte es muy oscuro, al final acabas hablando de una cosa triste. Es la añoranza de una persona. Una personificación que se asocia a una chica que no es real. En ese momento estaba cabizbajo. 

Este single forma parte de tu nuevo trabajo. ¿Ha trastocado tus planes de grabación el encierro o al dedicarte a todo el proceso de crear bases y letras no te ha afectado?

Súper bien. Me siento súper creativo. De hecho, todos mis amigos artistas que están en el mundo de la música son todos personas que dicen estar ahora súper inspiradas o cero inspiradas. Por suerte yo estoy inspirado y, además, el disco no tengo previsto sacarlo pronto. Es un proyecto futuro, algo interesante que me apetece hacer. Sé que a la gente le gustaría escuchar una canción dentro de poco. Pero si siento que no debo hacerlo, lo voy a hacer. 

Estoy inspirado creando cosas interesantes, saliendo de mi zona de confort. El sonido se está renovando. Es algo complejo y arduo porque cuando estás creando tanto material, te cuesta identificar qué suena bien, por qué debes apostar y lo que no. Ese proceso de selección me va a llevar tiempo. Crear una canción es probar miles de combinaciones diferentes y encontrar la que te gusta, la que te despierta la chispa. Tengo previsto sacar a largo plazo. 2021 es el momento en que saldrá algo. 

Has tenido un proceso creativo tan grande que ya no será en 2020, vas a pasar justo a 2021. ¿En todo lo que has creado qué vamos a escuchar? Después de hacer la selección. ¿Qué sorpresas traerá el LP?

Sí, será un álbum debut. No va a tener un horizonte trazado en dirección concreta. Va a ser un álbum en el que va a abundar la personalidad. Tengo ritmos, ahora mismo, en mi música presentes como música urbana, por ejemplo, el trap. El beat de mi canción “On Top” y “Rap” es casi trap. Según me vaya dando, no me quiero cerrar, como he dicho al principio, a un tipo concreto de música. Lo que sí se va a experimentar, ver y apreciar 100% es la realidad de que “Soul&Lips” habla de una cosa y tiene una vibra completamente diferente a “On Top”. Esta y “Rad” tendrá un rollo completamente diferente al resto del disco. 

Es difícil prever y, tampoco, me gusta decir cómo voy a sonar. Puedo cambiar de opinión y luego arrepentirme. Siendo cauto diría que se avecina algo muy jugoso. Creo que no va a decepcionar y será lo mejor que he sacado hasta el momento en la historia de Top Kabana. Habrá un largo trabajo y una gran selección, acabaré seleccionando las cosas más interesantes, lo que creo influirá en que sea interesante. 

¿Cómo crees que puede afectarte, como artista, el hecho de que te gusta experimentar, dar giros, a nivel de público? Los artistas se hacen un público que les escucha, es fiel, y cuando el artista prueba otros caminos una parte del público se queda sorprenda y abandona. ¿Cómo puede afectarte al granjearte una masa de público que compre discos y vaya a conciertos?

Es algo que no me atormenta. Duermo a pierna suelta pensando que voy a sacar algo interesante. Sino no lo haría, estaría fingiendo, y creo que no tendría el potencial tan interesante que puede tener mi música, al menos para mí, fingiendo o intentando trazar un sonido diferente. 

Repito, no me gusta atarme a nada y creo que a la gente que le gusta Top Kabana lo aprecia y lo entiende. Es algo interesante que el público no pueda prever o tener seguridad 100% de cómo va a sonar lo siguiente. Ves artistas que sacan un disco, no quiero decir nombres, que suena genial, sacan otro y suena genial. Siguen haciendo canciones que las del primer día que se juntaron a tocar. Eso es algo que no me parece positivo. Creo que es una manera de encabezar un proyecto, pero no encaja conmigo. Si a la gente le gusta Top Kabana es por esa cualidad. O le pueden gustar una serie de temas o les gusta la premisa de que es un proyecto interesante, suena bien y como no sé lo que me va a traer le van a dar una oportunidad. Esa curiosidad va a hacer que a lo mejor aprieten el reproductor y escuchen como suena esta vez Top Kabana. No me atormenta, es mi tipo de proyecto y mi personalidad. 

Me resulta interesante el tema que has sacado. Los grupos que sacan un disco y otro en los que parece que no hay una evolución, se quedan anclados en un sonido. A los artistas independientes al principio no les pasa, tampoco están atados a una gran compañía. ¿Crees que es producto de las grandes compañías? En tu caso, tienes libertad de experimentar. Cuando te ponen un contrato sobre la mesa incluye tiempos, una cantidad determinada, hay cifras de por medio. ¿Crees que está relacionado?

Seguro. Hay grupos que son de usar y tirar. Conozco gente cercana con la que trato y lo veo. Detrás de un contrato están haciendo música normal, le explotan a full. Si ves la trayectoria de la persona que hay detrás te das cuenta es que hay cinco grupos en los últimos años que lo han estado petando. Han sacado un disco top y luego no les han dado la posibilidad. Han sido un grupo de usar y tirar. 

Si puedo decir algo es que me estoy curando. Honestamente no hay que ser tonto. Si te están diciendo que te van a ayudar, vamos a hacer un disco contigo, puede ser interesante. No digo que lo vaya a hacer o no. Hay grupos que son feligreses de empresas y grupos que van a su rollo y cuaja con el proyecto de una empresa. Cierto es que cuando tienes una presión de que tienes que sacar en x tiempo no sé cuántos discos, no llegas al nivel de abstracción que necesitas para crear nuevos sonidos. No existe algo a lo que des un plazo y sea de la misma calidad que sin plazo. 

Ahora mismo te autoproduces. ¿Con quién te gustaría trabajar en un futuro? Compañías, productores, estudios de grabación. 

Si tuviera que elegir uno ahora mismo me gusta Elephant Records. Es el sello de La Casa Azul. Me parece que tiene personalidad y deja al artista que haga su música. 

Mi sueño siempre ha sido ser un indie. Montármelo a mi rollo, sonar bien, gustar y, evidentemente, si tienes un apoyo económico de una gran empresa vas a llegar a más gente. No hay que ser tonto ni desperdiciar semejantes ayudas. Hoy por hoy me gusta ser un indie en ese aspecto. Ir a mi rollo y no tener problemas con nadie. 

Tu música no suena nada al indie nacional. Al internacional sí. 

Por desgracia o suerte el indie está ligado a lo que se llama pop-rock. Mucho pop-rock se denomina indie porque mola más llamarlo así. No estoy diciendo que todo sea así, ni que el indie se pueda hacer a la ligera. Para mí un indie era Iván Ferreiro cuando salió de Los Piratas, era Jack White al irse de The White Stripes, 

La palabra indie era una persona que quería llevar un proyecto musical en los 60 sin ningún apoyo detrás. Por eso creo que lo soy, estoy llevando un proyecto a hombros sin contar con ninguna organización ni discográfico que me ampare.