Entrevista a Morning Drivers

Morning Drivers son los ganadores del concurso que Bandzaai lanzó este verano con nuestra colaboración. Cuando nadie sabía que una pandemia estaba por llegar, los ibicencos lanzaron su segundo álbum Nuevas Intenciones (The Borderline Music, 2020). Marzo frenó sus planes en seco. De esta y otras cuestiones charlamos con ellos.

Encantados de saludaros Morning Drivers. Sois una banda consolidada, para nuestros lectores que anden algo perdidos, nos gustaría que contarais cómo fueron vuestros inicios hasta la fecha. 

El grupo lo fundaron Miquel (Batería), Mariano (guitarra) y Luís (Bajo) el verano de 2013 en Ibiza como una banda de versiones. Mariano y Luís habían coincidido en un proyecto anterior y conocían a un cantante que había colaborado alguna vez con ellos en directo,  por lo que Miquel (cantante) se unió al grupo. Ese verano dieron un concierto como cuarteto y Sebas (guitarra) les vio y estaba buscando un proyecto en el que meterse y les dijo que les faltaba una segunda guitarra. A partir de ahí vinieron unos 4 años de varios conciertos como banda de versiones hasta que hubo empezamos a indagar un día en maquetas que tenía Sebas y empezamos con los temas propios, de ahí que saliera en 2017 Perspectiva. Con ese disco conseguimos empezar a rodar por la península presentándolo y tras un par de años volvieron a llenarse los pozos de la inspiración y nos lanzamos a componer Nuevas Intenciones, que fue cosa de casi dos años desde que se empezó a gestar hasta que vio la luz del día en Febrero de 2020.

Nuevas Intenciones (The Borderline Music, 2020) es vuestro segundo trabajo. Se siente el cambio del primero, Perspectiva (INDOGBOOM, 2017). ¿Cómo ha sido el proceso de maduración, tanto vuestro como de Nuevas Intenciones?

El disco debut siempre es un momento en el que todavía se está macerando y conociendo el sonido del grupo, quizás ni siquiera se ha encontrado en ese momento. Con Perspectiva conseguimos empezar a cuajar muchas influencias juntas y salió un disco del que estamos muy orgullosos, pero en Nuevas Intenciones se nota un estilo más marcado y un “sonido” más personal. Donde más se nota la maduración es en que ya hemos trabajado juntos en el primer disco, ya podemos divisar los puntos fuertes de cada miembro e intentar explotarlos al máximo. El camino de Nuevas Intenciones desde maqueta a disco es de casi 2 años, algo que hoy en día no suele pasar. 

Justo sale a la luz a principios de 2020, os da tiempo a cumplir con algunas fechas pero otras quedan en el tintero. ¿Qué suposo este jarro de agua fría que ha sido el confinamiento?

Fue un golpe muy duro. Veníamos muy ilusionados y el disco estaba siendo muy bien recibido por el público y el sector en sí también nos empezó a tener un poco en su radar (gracias a este disco conseguimos iniciar el viaje con Meteorito Management y con All Sounds Promo, entre otros). Teníamos buenas previsiones para el verano y para seguir girando más intensamente en otoño de este año, pero no ha podido ser. Se hace especialmente duro cuando sacas un disco del que te sientes tan orgulloso y que parece tener buena proyección y no puedes sacarle el rédito que se merece.

A nivel instrumental el sonido es impecable. Fresco, cercano y con ese toque aspiracional que nos rodea en estos tiempos de incertidumbre. Pero, ¿no os da miedo que la fórmula os acerque demasiado al trabajo de otras bandas? 

Es normal que se puedan notar ciertas similitudes con artistas del estilo, al fin y al cabo las influencias existen y todos tendemos a tener pinceladas de los que nos influyen, pero el disco refleja un trabajo largo, donde hemos trabajado arreglos y sonidos hasta la saciedad, porque al fin y al cabo, no queremos sonar como otro grupo del montón, buscamos desmarcarnos un poquito dentro del subgénero en el que nos hemos embarcado a componer. Y otra razón para este trabajo exhaustivo es no repetirnos a nosotros mismos, nos gusta investigar y probar sonidos para no acabar sonando como nuestro anterior disco, siempre buscando no aburrirnos nosotros mismos como objetivo número 1.

“1936” ha llamado nuestra atención. Una historia de amor hilada con exquisita delicadeza. ¿De dónde salió la inspiración para componerla?

Es una canción que, a nivel instrumental, salió prácticamente entera de una sentada en un día de composición. Siempre quise tener una balada como ésta en un disco, porque evoca mucha emoción a nivel instrumental, pero ya si le agregas la voz de Miquel y con esa letra que se sacó, no hay más que decir. Volviendo a la pregunta, a nivel instrumental viene de un punto muy sensible y dolorido, pero a nivel de letra tiene ese punto positivo (aún teniendo un desenlace triste).

El disco salió adelante gracias a una campaña de crowfunding. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes para las bandas al realizar este tipo de acciones? ¿Qué dificultades encontráis dentro de la industria musical para recurrir a métodos como el crowfunding?

Es verdad que ahora está bastante más en boca el mundo del crowdfunding, pero ha sido difícil llegar a ese punto. La idea de comprar algo que todavía no estaba creado, generaba cierta inseguridad y reticencia en el público. Creo que lo más difícil de recurrir a este método de financiación hoy en día es por la cantidad ingente que hay de campañas. Al final la diferencia la marcas tú y tu forma de presentar el proyecto, porque las “recompensas” que hay para los mecenas no distan mucho de grupo a grupo, por tanto, es la personalidad del grupo y lo que proyecte lo que va a conseguir que se financie el proyecto.

Parece que para la música en directo pinta negro el horizonte. ¿Qué planes de futuro tenéis? ¿Disfrutaremos de vuestro directo en breves?

Por ahora, como muchos otros grupos, tenemos fechas aplazadas para fin de año y para inicios del siguiente, pero viendo lo difícil que es tener asegurada la posibilidad de hacer el concierto, todavía están en el limbo. Pero estamos trabajando en un formato para poder empezar a llegar a todos lo antes posible y poder tocar para todos, que se echa mucho de menos el escenario.