Vamos a volvernos locos

Con éste título tan embriagador, quién no desea ir directo a escuchar de principio a fin el último disco de León Benavente. (Warner Music, 2019). Vamos a Volvernos Locos es el tercer álbum de estudio de la banda formada por grandes músicos del panorama nacional con experiencia en otros grupos de renombre como Tachenko , o Nacho Vegas. De la cual algunos de sus miembros aún forman parte.

Con éste lanzamiento se palpaban muchas expectativas en el ambiente porque sus dos primeros trabajos, 2 y León Benavente, les propulsaron hacia lo más alto de las listas del rock alternativo de nuestro país. Situándolos como Dioses del olimpo rockero alternativo. Su segundo álbum fue número 5 en España y estuvo en el top 100 hasta 27 semanas, es decir, más de medio año.

Un sonido con carácter propio

Abraham, (Voz ,órgano y percusión), Luis, (Guitarra) César (Batería) y Edu (Bajo)  inventaron cuando se unieron un sonido con carácter propio, más allá de etiquetas y forjaron desde sus primeros inicios un estilo único en la especie. Por atreverse se atreven hasta con el rap y el spoken  word. O lo que es lo mismo, la palabra hablada. El synth-pop o el grunge. Y además siempre son capaces en cada álbum de generar himnos generacionales como , «Ser Brigada», «Gloria»,»Ánimo, valiente» o «Ayer salí», éste último procedente de su reciente trabajo.Y de la que la banda dice lo siguiente: “Siempre nos gustará contar historias. Mejor si son cercanas y somos capaces de reconocerlas y diseccionarlas. Nunca hemos estado en el espacio, por eso hablamos de lo que provoca una resaca y no de cómo se ve la tierra desde otro planeta”.

Su potente puesta en escena, (La cual les hizo merecedores de coronarse como una de los mejores grupos con sonido en directo en el año 2016) , la voz,  la personalidad arrebatadora y cautivadora de Abraham, ese hipnotizador bajo de Edu, unos teclados muy a lo Kraftwerk ,la potencia de sus baterías y guitarras hacen de la banda una explosión y  catarsis rockera con fuerza y personalidad sin igual dónde permitirse el lujo de volverse loco. ¡Y qué maravilla dónde esconderse, bailar y enamorarse! Así he acabado yo,  enamorada de un disco que quieres escuchar y volver a escuchar, una y otra vez. Con cada escucha, conoces nuevos matices y sonidos, porque nada es lo que parece a primera escucha. Porque es una montaña rusa dispuesta a llevarte a lo más alto, y permítanme la expresión, levitar hacia el cielo. ¿Quieres subir? Con sus letras, con su sonido envolvente, con sus mundos , a veces sórdidos, pero tan tremendamente realistas y costumbristas.

El mejor programa electoral de España

Les han tachado de grupo de canción protesta y de grupo existencialista, pues bendito San Benito. Ojalá hubiera más bandas que le cantan a la vida,(¿Acaso hay algo mejor?)  a la muerte, (De aprovechar las horas que nos queden hasta la muerte)  a la política, (“No cambia el poder, solo cambia de manos”), a la sociedad, (Todo gente hermosa dentro de su decadencia) Ojalá más bandas maduras sin pelos en la lengua y con sonidos tan contundentes. Creo que es el mejor programa electoral que hay en el panorama. Ojalá un partido formado por Abraham, César, Edu y Luis.

Hay algo que me encanta de ellos también y es que todas las colaboraciones y coros han sido con féminas, y de la talla de Amaral, María Arnal, Miren Iza (Tulsa), Sara Condado, Martina y Malena Morón.

Más info

El disco fue grabado por Cristian Barros en El Cariño (Mozota), entre los meses de enero y abril de 2019. La mezcla fue ejecutada por Jordi Mora en La Jungla (Corçà) en Mayo. La masterización, en los Ultramarinos Mastering de Víctor García, en el mes de junio. El increíble diseño, no ya sólo de la portada, sino también del interior, es de Coqué Azcona, a partir de fotografías de Jorge Fuembuena.

La gira de presentación del álbum viene pisando fuerte como siempre, con sold out en la mayoría de salas y capaz de hacer doblete y con entradas agotadas en Madrid. De momento nos veremos el 21 de Noviembre en la Sala Apolo de Barcelona. Y ojalá sean cabezas de cartel en los festivales del verano de 2020. No son leones, pero saben rugir.