lilith disco

La primera vez que escuché uno de los temas de Lilith, el quinto álbum de estudio de Maria Rodésfue por pura casualidad. Estaba preparando un articulo con las novedades de la semana y entre ellas apareció Seguramente Fui Yo. Han pasado tres semanas de ese momento y yo aún no puedo parar de escuchar Lilith. ¿Será que soy una bruja?

El disco de las brujas

Antes de ser Lilith este disco era un proyecto ideado tan solo para el directo. Luego llegó la pandemia y el alma de Lilith cogió la forma que conocemos hoy, la de un disco casi místico, un viaje en los claroscuros del universo femenino.

Para emprender este viaje Maria Rodés se hizo guiar por un hallazgo personal, un libro sobre antiguas historias de brujas del Maresme. De esa lectura salió el deseo de desestigmatizar la palabra bruja, y revindicar las brujas como figuras positivas y como luchadoras, ósea come mujeres libres en una sociedad patriarcal.  Las brujas han sido, son y serán todas aquellas mujeres que han cuestionado y han roto los modelos establecidos volando más allá de lo permitido.

Lilith, el origen del feminismo

Cuenta la tradición judía que la primera mujer en romper los modelos establecidos por los hombres fue Lilith, la primera mujer de Adán. Lilith abandonó el paraíso por no querer someterse a su marido, y, al abandonar el Edén, se alió con el diablo atrayendo sobre ella la ira de Dios que la castigó matando a sus hijos. ¿Quién mejor que ella para representar siglos de luchas?

El eterno vals entre brujas y demonios

La lucha colectiva para librarse de las estigmatizaciónes empieza siempre en lo personal, derrotando un enemigo a la vez. Y así el viaje de Maria, que empieza con una carta al diablo, al que un día amó. El diablo es pérfido, traicionero, pero la protagonista de este relato (Maria, Lilith, cada una de nosotras) es más sagaz, y ahora es él, el diablo, que canta por ella (“Ahora es su voz la que canta por mí, ahora soy yo la que conspira”).

El diablo no es más que la metáfora del hombre narcisista, y cualquiera que haya conocido a un narcisista patológico sabe lo difícil que es salir de su telaraña. De hecho, la protagonista de esta historia vuelve a caer solo una par de temas después, en Pelo Rojo, cuando nos cuenta que “hay que ser muy tonta para creer que un día el diablo te amará / ¿no ves que no puede ser? / si ni te ve, no tiene alma ni piedad”.  Y este vals infinito entre brujas y demonios acabará solo cuando seremos capaces de no involucrarnos en relaciones tóxicas.

Leyendas y mitos para leer la actualidad

Todas las referencias mitológicas usadas por la barcelonesa nos sirven para ayudarnos a emprender ese largo viaje entre los claroscuros de nuestras almas, un viaje que nos servirá para destruir los pilares del patriarcado. Pero Lilith es mucho más que leyendas judías y cuentos medievales; es un disco actual, que no pierde la oportunidad de homenajear a poetisas y curanderas del siglo pasado. Lo hace con dos temas musicalmente de los más distintos.

El primero, La extraña, inspirado en la independencia de la curandera María Sabina, es un tema moderno, una cumbia que evoluciona con coros y ecos, y que recuerda la evolución de otra grande voz femenina del panorama indie español, Anni B Sweet.

El segundo, Con los pies desnudos, homenajea a la poeta argentina Alfonsina Storni, que se suicidó en el mar como un extremo acto de liberación después de una vida llena de dolor («con los pies desnudos / por el agua voy / me río de todo, del diablo y de Dios»), es un tema que recuerda las chacareras argentinas.

Estos guiños al folclore y a la cultura de Latinoamérica siguen en la tierna versión de la aclamada canción de Demetrio Ortiz, Recuerdos de Ypacaraí. Y como no podía de ser otra forma también hay espacio para el folclore tradicional español, usado para relatar un aquelarre de Aragón en una de las canciones más interesantes de todo el álbum, Seguramente fui yo.

Les bruixes tornen

La única canción cantada y escrita en catalán, Les bruixes tornen, cierra un maravilloso y embriagador disco conceptual, que quiere erigirse como manifiesto del feminismo: la caza de brujas es más viva que nunca, ¡Pero no nos mataran! Hemos derrotado al diablo, seguiremos siendo espíritus libres, mujeres creativas e inconformistas ¡Temblad, las brujas han vuelto!