Concierto fin de gira Muerdo en Joy Eslava

Tras buscar sonidos en todas las partes del mundo, Muerdo cerró su gira Fin de la primera vida en la sala Joy Eslava de Madrid el pasado sábado, 25 de enero, con mucho limón, reggae, buen rollo y rodeado de grandes artistas y amigos. 

PasKual Kantero (Murcia, 1988), es vocalista, compositor y responsable del proyecto musical Muerdo. En 2011 puso en marcha la maquinaria, pasando de tocar en pequeños locales en un ambiente íntimo,tocando su primer disco  Flores frente al acero (Autoproducido, 2011), a formar una banda multicultural compuesta por siete músicos y llenar salas, como sucedió en su último concierto. 

Muerdo Joy Eslava
Foto by Gonzalo Cases

Para la ocasión escogió un repertorio de 18 temas en el que repasaba los éxitos de su carrera hasta la fecha. Invitó a Sandra Bernardo de telonera, con quien comparte el tema ‘La Felicidad’ pero no lo interpretaron juntos. Su carisma y vitalidad encendió la mecha del público en una fría y lluviosa noche madrileña. Sembrando las ganas de bailar que se manifestaron durante el show de Muerdo. 

Antes de saltar los músicos al escenario, una grabación presentó a los invitados, un hubo espacio para las sorpresas ni improvisaciones, excepto al cierre cuando Muerdo interpretó un fragmento de ‘Doña Ubenza’, compuesta por Chacho Echenique, golpeándose con el micho en el pecho, simulando los latidos de su corazón. Momento que ha repetido en varias ocasiones durante su gira.

Si algo caracteriza la música de Muerdo es el mestizaje, al que hace alusión en sus letras y, especialmente, se nota en el sonido. “Desde Alhamar a centro Habano / Desde Sonora a Coyoacán / Vengo del parque de la fama / Desde la Murcia tropical”. Así es como define a su tierra natal, Murcia, en ‘Sonidos’  y los puntos por los que se expanden sus canciones.

Muerdo y Amparo Sánchez Joy Eslava
Foto by Gonzalo Cases

Rápido llegaron las colaboraciones, abriendo la veda Amparo Sánchez, quien ha estado presenta en su carrera desde el principio, no podía faltar a una noche tan especial. Junto interpretaron ‘Ha llovido’. Un bolero donde narran la historia de un luchador que partió tras un sueño que nunca morirá. 

El Kanka, fue otro de los invitados estrella de la noche. Al igual que Muerdo,  tocaba en pequeñas salas como Búho Real, en el madrileño barrio de Chueca, delante de 15 o 20 personas y gracias a América Latina, continente al que tanto le deben, materializa su sueño. ‘Luz natural’, su tema en común, plasma la realidad de una pareja en el siglo XXI, castigada por la precariedad impuesta a la sociedad que el deseo mantiene viva: “Nos mean, y dicen que llueve / Nos cuentan el cuento de nunca acabar / Y dicen que ha dicho la tele / Y entre tanto tonto nos cierran el bar / Se cagan con sus telediarios / Cada medio día sobre los manteles / Vacíos de un pueblo que traga / Bajo el escenario su mediocridad” y sigue “Y pide a gritos luz natural / Como el calor que se dan.”

En los finales también hay sitio para las primeras veces. Pedro Guerra le acompañó en ‘Camino’, tema que grabaron para el disco para el segundo disco del murciano titulado Tocando tierra (Kasba Music, 2013) y hasta ese día no habían coincido en un escenario para llevarla al directo. La deuda se saldó. Tampoco faltaron a esta cita Duende Josele, Javier Álvarez, Dave Zulueta, Marinah de Ojos de Brujo y Mr. Kilombo.

Muerdo Joy Eslava

Muerdo le echó mucho limón a la noche, sin acercarse ni un ápice al punto de acidez. Hubo tiempo para los agradecimientos a su familia, alojados en el primer palco de la sala, a sus seguidores y a Madrid, la ciudad a la que llegó con el propósito de cumplir un sueño y unos años más tarde le ha visto conseguirlo. Incluso, para que el guitarrista, Ohad Levy, se marcase un solo en los bises.

Kantero ha sabido exprimir cada oportunidad que le ha dado la vida para impulsar su proyecto e integrar las influencias de Mercedes Sosa, Antonio Machín, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Manu Chao o de género <scomo reggar, rap o trap para hacerlas propias. Demostrando que su búsqueda ha dado frutos y su música pertenece a todas las partes de este mundo.