Aunque ya llevan más de 8 meses defendiendo el disco, yo he aprovechado el confinamiento para redescubrir algunas novedades de finales del 2019, y una de ellas es Enola, el primer Longplay de los vallisoletanos The Levitants, grupo al que tuvimos el placer de entrevistar allá por Septiembre, cuando se iba a publicar este debut con Subterfuge

Enola. The Levitants

Sergio (voz y guitarra), Dani (batería) y Juan (sintetizadores y coros) conforman The Levitants, su propuesta musical oscura y vertiginosa redefine las bases del dark-rock llevándolo a una nueva dimensión con una propuesta inédita tanto por su formato -no llevan bajo- como por el aura de energía magnética que les rodea y que moldea todo bajo un sello único y personal.

Enola

El disco arranca sin esperas con «Red Lines», tema espídico que nos adentra en una sucesión rápida de riffs de guitarra mas típicos del indie-rock británico que del dark-rock, acompañados de un potente ritmo de batería y unas voces hondas y profundas. Los secos detalles de una guitarra a contratiempo durante el estribillo hacen la canción aún más adictiva, hasta llevarnos a un final eufórico que nos deja con ganas de seguir escuchando el disco.

Y en esto llega «Suicide», uno de los singles del disco, compuesto a partir de esa frase de teclado con la que arranca el tema, destaca de nuevo por su sencillez (dos minutos y medio de pura adrenalina) y una buena melodía pop en el estribillo en el que podemos escuchar algunas palabras en castellano (algo que se repite en otro tema del disco).

«From the Other Side (Driving)», nos propone un viaje a las profundidades interiores, a lo sórdido, a lo noctámbulo. ¿No os recuerdan especialmente a Joy Division? Con este tema confirman que estamos ante un grupo que bebe de muchos estilos y especialmente del post-punk.

 

Y continuando con este estilo post-punk viene «Kolmanskop». Aunque aquí nos recuerdan más a esos Pixies luminosos de «Where is my mind». Una canción que recibe el nombre de un pueblo fantasma en el desierto de Namibia para hablar de temas como la soledad del individuo contemporáneo en la sociedad del consumo y sus diferentes cárceles interiores.

«Telescape» cierra la primera parte, tal vez el tema más angustioso de todo el disco debido a ese sintetizador que recorre todo el tema y a las guitarras con el ‘gain’ a punto.

El mundo de The Levitants

Aunque este disco está contagiado por ese mundo oscuro y hermético del dark-punk, tal vez «Enola (M de llorar)», la canción que da título al disco, sea el más críptico y luminoso de todos los temas que lo componen. Continuando con temas luminosos viene «Mirror Eyes», un tema que nos invita a bailar usando ritmos rápidos de guitarra y batería.

Tras esta luminosidad volvemos a la dulce y brillante decadencia con «Hay Alguien Ahí», un tema con estribillo en castellano, algo que desentona con el resto del álbum. Pero que cuadra perfectamente con el concepto que siguen desarrollando durante el LP
Estamos llegando al final del disco y aparece «Adult Life», otro tema que se aleja del darkwave para empatizar con su lado más millennial, poniendo palabras a la amarga sensación de la juventud y su falta de ilusiones.

El último tema del disco «Coimbra» pertenece a su anterior EP, pero se le ha dado un nuevo aire, en honor a los fans que les siguen desde el inicio. Este tema si puede desentonar con el concepto de Enola, pero, como decimos, ha sido incluido para no olvidar sus orígenes y a esa gente que les ha seguido desde el principio.

Gestado en una casa alejada de la civilización donde el trio experimenta con música, meditación y otros elementos y realizado en 2018 en los Estudios Dobro, bajo la producción de Javier Nieto (técnico de Ángel Stanich, Arizona Baby). Así presentaban Enola en nota promocional: «Canciones contagiosas de melancolía gélida y fuego rítmico. Vértigo y desolación. Gritos hirientes de inocencia salvaje atravesando ágiles melodías de oscuridad poética por las que, curiosamente, viajan ecos involuntarios de décadas previas en las que ni siquiera habían nacido». Y a fe que han conseguido todo lo que se proponían, demostrando que, a pesar de su juventud, demuestran una madurez propia de bandas más experimentadas.